¿Cómo se alimentan las personas con trastorno mental grave?

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Para ponernos en perspectiva, empecemos por analizar cómo son las dietas de los pacientes con Trastorno Mental Grave (TMG), basándome de entrada en una revisión sistemática y meta-análisis que fue publicada en el British Medical Journal el pasado año 2019. Para este trabajo los autores hacen una revisión de la literatura sobre el tema entre los años 1975 y 2017, llegando a las siguientes conclusiones:

Nos recuerdan de entrada que las personas con TMG mueren de media entre 15 y 20 años antes de lo esperado, y que la principal causa de muerte (como en el resto de población, y contra lo que algunos podrían pensar) es la enfermedad cardiovascular. Sumando el total de personas analizadas en todos los estudios, fueron 35.481 personas con TMG frente a 5.465 controles.
Entrando en concreto en el tema de la dieta, analizan tanto en cantidad como en calidad. En cantidad señalan que las personas con esquizofrenia son las que más calorías diarias consumen (Kcal), después personas con diagnóstico de Trastorno bipolar, y los controles serían los que menos kcal consumen. Observan también un mayor consumo de sodio en TMG (posiblemente por el consumo de ultraprocesados en mi opinión).

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La dieta en las personas con TMG:

“Consumen más bebidas carbonatadas y azucaradas, pasteles y dulces, azúcar en general, pan blanco, aceites hidrogenados y comida rápida/para llevar. En cuanto a grasas, comen más grasas saturadas y trans y menos grasas saludables”

Cuando revisan cómo es la dieta de estas personas en cuanto a calidad, señalan que algunos estudios demuestran que las personas con trastorno bipolar se alimentan más a base de dieta occidental (basada en comida rápida y ultraprocesados, también llamada moderna) y menos a base de dieta tradicional. Explican por otra parte que los estudios demuestran consistentemente que las personas con esquizofrenia se alimentan con más cereales y menos vegetales que el resto. En estudios de psicosis temprana encuentran ya relación de gravedad de los síntomas con mayor ingesta de calorías y menor de proteínas. En trastornos psicóticos en general asocian mayor estrés vital con mayor consumo de azúcar.

En la dieta en general de los pacientes con TMG encuentran que consumen menos vegetales, frutas, pescado, frutos secos y aceites vegetales. Consumen más bebidas carbonatadas y azucaradas, pasteles y dulces, azúcar en general, pan blanco, aceites hidrogenados y comida rápida/para llevar. En cuanto a grasas, comen más grasas saturadas y trans y menos grasas saludables (las procedentes de la industria alimentaria mediante modificación de grasas naturales para conseguir mejores propiedades para su venta – más palatables y más baratas). Los pacientes con psicosis son los que más altas cantidades de café toman al día (más de 5) pero esto se da en relación al tabaquismo.

Entrando en otros ámbitos más allá de la nutrición, lso autores de la revisión nos recuerdan que estas personas suelen ser más sedentarias y tienen en general más factores de riesgo asociados a un peor estilo de vida. Señalan, y esto es interesante conocerlo, que ya desde los primeros episodios psicóticos se encuentran dietas menos favorables en ellos, y sabemos que son períodos críticos para hacer hincapié en estos aspectos para prevenir la morbimortalidad futura. Está demostrado que las dietas altas en azúcar y en alimentos procesados empeoran la salud cerebral, algo que también recuerdan en el artículo.



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